martes, 25 de diciembre de 2007

Ahora que... [Joaquín Sabina]

Los jugadores de ajedrez adictos al "jaque mate" somos los que verdaderamente disfrutamos de los buenos momentos. Tahures de nuestra felicidad en pos de una vida mejor, no dudamos en empeñar lo que sea por conseguir aquello que anhelamos, aquello en lo que creemos a ciegas. Todos hemos soñado siempre con ser los protagonistas de una apasionante vida, ¿no?. Pues no es necesario mirar muy lejos. Quizás el secreto de nuestra felicidad resida en las pequeñas cosas, en iluminar bien nuestras cotidianas alegrías y en limpiar todo recoveco de las más inmundas pensiones del dolor y la desdicha. Y no me negaréis que, bien acompañado, el camino a "Villa Felicidad" se hace más sencillo. Vayan estos grandes versos hechos canción para una mujer con cálida mirada, eterna sonrisa y enorme corazón. Pero sobre todo, para la perfecta compañera...






ENTZUN
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Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio,
donde nunca falta espacio
para más de un corazón...

Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencería,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estación de las dudas,
muere un tren de cercanías...

Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.

Ahora que tengo un alma
que no tenía.
Ahora que suenan palmas
por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado,
llueve todavía.

Ahora que hacemos olas
por incordiar.
Ahora que está tan sola
la soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.


Ahora que "ponnos otra" y "qué se debe",
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado...

Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía...

Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.

Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido
pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.

Ahora que no hay vacunas
ni letanías.
Ahora que está en la luna
la policía.
Ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día.

Ahora que no te escribo
cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo
de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.

Ahora que no te pido
lo que me das.
Ahora que no me mido
con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen comentario. sí, señor!!



PD: 'Villa Felicidad' está en tí, sólo depende de tí

Anónimo dijo...

el verdadero secreto de la felicidad es hacer feliz al otro sin esperar nada a cambio...eso es para mi la felicidad, además de sonreir!!jajaja